Nuestra revista

Litterae Communionis n.5, septiembre-octubre 2022

A pleno pulmón
Han terminado las vacaciones de verano en las que para muchos han resonado las palabras de Giussani sobre «el tiempo de la libertad». Por eso, abrimos este número con este texto, el cual puede ser consultado completo en clonline.org:

«Lo que de verdad quiere una persona, sea joven o adulta, se comprende no por cómo trabaja o estudia –que es lo que está obligada a hacer–, no cuando se mueve determinada por conveniencias o deberes sociales, sino por cómo emplea su tiempo libre. Si un chico o una persona madura desperdicia su tiempo libre, no ama la vida: es un necio. Y las vacaciones suelen ser el momento en el que casi todos nos volvemos necios. Por el contrario, el tiempo de vacaciones es el más noble del año, porque uno se compromete como quiere con el valor que reconoce más relevante en su vida; o bien, no se compromete con nada, pero entonces es un necio.

(...) El valor más grande del hombre, la virtud, el coraje, su energía, aquello por lo que merece la pena vivir, reside en la gratuidad, en la capacidad de gratuidad.

Y es precisamente en el tiempo libre donde emerge la gratuidad y se afirma de un modo sorprendente. Cómo se reza, la fidelidad a la oración, la verdad de las relaciones, la entrega de uno mismo, el gusto por las cosas, la modestia en el uso de la realidad, la conmoción y la compasión hacia las cosas, todo esto se ve mucho más en vacaciones que durante el año. En vacaciones uno es libre y, si es libre, hace lo que más quiere.
Esto implica que las vacaciones son algo muy importante. Lo que supone, en primer lugar, valorar la elección de la compañía y del lugar pero, sobre todo, un cierto modo de vivir: si las vacaciones no te hacen recordar lo que más querrías recordar; si no te hacen más bueno hacia los otros porque te vuelven más instintivo; si no te enseñan a mirar la naturaleza en su profundidad; si no te hacen vivir un sacrificio con alegría, el tiempo de descanso no alcanza su objetivo. Las vacaciones deben ser lo más libres posible. El criterio es el de respirar, si puede ser a pleno pulmón».

En este tiempo, en México hemos hecho experiencia de estas palabras en diferentes momentos: en las vacaciones comunes que se han vivido en Metepec; en ocasión de la visita de nuestro amigo Daniele Semprini, quien nos dio testimonio de su relación con Don Giussani; en el juicio que nos ha compartido nuestro amigo Rodrigo Guerra sobre la situación de América Latina; en el evento de la presentación de un CD para recaudar fondos para AVSI, y en el testimonio de nuestras amigas del coro de Oaxaca sobre el valor del canto. Sí, podemos decir que hemos respirado a “pleno pulmón”.

Suscríbete a la revista